No se olvida

Radiografía del proceso de diseño de Germán Montalvo

En el estudio de Germán Montalvo la mesa de trabajo es un espacio donde las herramientas están dispuestas para abstraer el diseño. El área central siempre está reservada. En la periferia, hojas blancas, un lápiz bien afilado, tinta negra, goma blanca, tijeras, cinta adhesiva, tipómetro, catálogo de color para la elección de tintas, los libros en turno y una película de Coppola. La música de jazz envuelve el ambiente.

Empieza entonces la gimnasia mental: registrar las ideas de los textos, recapitular, reconstruir, recortar los elementos; utilizar fotocopias en ampliaciones, reducciones, contrastes. Al rasgar el papel, las manos le aportan mayor contundencia.

El trabajo creativo trasciende mediante un proceso que comienza con lecturas previas alrededor del proyecto. Germán analiza a profundidad y transporta sus ideas al papel: superficie lisa y blanca que tras la caricia del grafito revela las formas del dibujo que, en el lenguaje del diseño, se concretan en “la maqueta”.

Las piezas de diseño que Germán elabora nos muestran el grado y dominio de conocimiento visual que ha desarrollado a lo largo de su trayectoria. En su trabajo es posible distinguir cuatro componentes:

En primer lugar, se vislumbra la capacidad y el compromiso de un explorador del mundo de las imágenes, elementos esenciales que captura al encuentro de la cultura que lo rodea: objetos y momentos cotidianos. Las caminatas por las calles de la Ciudad de México —su favorita, lugar donde creció y ha desarrollado gran parte de su trabajo creativo. Calles, plazas y avenidas dejan de ser lugares habituales para convertirse en una gran odisea y pretexto para diseñar: el auto que circula, el vendedor, la música, los rótulos, las tiendas, el museo, la caseta del voceador, las texturas y detalles arquitectónicos de las edificaciones. La ciudad apela a los cinco sentidos. Ahí está la esencia de la identificación con Germán.

En segundo lugar, está el desarrollo conceptual-sintético-lúdico de las imágenes, casi siempre en un tamaño monumental, pero con un margen generoso que les permite respirar. En el tratamiento del perfil o la línea del gráfico se pueden apreciar dos variantes: la primera, una línea orgánica originada desde el dibujo, en complicidad con la textura del papel; la segunda, una línea perfectamente trazada que responde a la geometría de las formas. A las ideas gráficas también se suman las posibilidades que permiten los sistemas de impresión: en el offset, el medio tono; en serigrafía, el alto contraste y las tramas exageradas. Si el desarrollo del gráfico concierne a un personaje, Germán Montalvo considera que es indispensable enfocar el rostro, resaltar los detalles de mayor expresión: la mirada, las cejas, la boca y, para terminar, a manera de acento, el énfasis de algún rasgo característico con elementos ajenos recontextualizados. Por otro lado, están las ideas zoomorfas, en éstas se fusionan componentes distantes, pero que en conjunto nos cuentan una nueva historia. Así las imágenes de Germán provocan anécdotas, metáforas, utopías, ilusiones, reflexiones e incluso denuncias.

En tercer lugar, está el manejo del color —punto culminante del diseño—. Este recurso lo utiliza para acentuar los pormenores y el contraste que busca al mismo tiempo. Montalvo prefiere los tonos brillantes. El colorido de sus piezas está determinado por las limitaciones y avances que han logrado los sistemas de impresión y la informática.

Los gráficos de Germán dan cuenta de esta evolución. En la década de los años ochenta, cuando las máquinas de impresión eran de un solo color y las entradas eran limitadas, una forma de enriquecer el colorido de la pieza se hacía directamente en la prensa con un simple truco: colocar dos tintas en los extremos de los rodillos, y al centro, una pleca que evitaba la combinación directa. La resultante impresa era un degradado entre los colores, técnica que Germán aprovechó para su trabajo, hoy difícil de obtener a través del software.

Y, finalmente, en cuarto lugar, el formato, proporción elegida a partir de las medidas comerciales del papel, del diálogo fundamental entre el diseñador y el proveedor de impresión para evitar el desperdicio de material.

Para Germán el layout es una pieza fundamental para construir, organizar y visualizar un diseño editorial. Este elemento lo desarrolla en un pliego de papel que dobla simétricamente tres veces, siempre por el lado más largo, hasta obtener ocho hojas o dieciséis páginas (múltiplo de cuatro) que unidas por los dobleces formarán el denominado cuadernillo. Este procedimiento lo repite cuantas veces considere necesario para cada proyecto.

Después toca el turno del lápiz y el tipómetro, regla con graduación en picas. De estas herramientas depende el trazo de la retícula en la primera página —sin duda la proporción y las matemáticas juegan un papel determinante para definir las medidas. Los márgenes, el exterior e inferior siempre amplios; el número de columnas y el espacio entre éstas, los módulos. Estos corresponden a las divisiones horizontales y contienen igual número de renglones. La forma en que Germán lleva esta idea al resto de las páginas, la consigue pinchando con una chincheta cada uno de los vértices que han generado el desarrollo anterior, es así como las marcas le permiten repetir una retícula exacta. Para ver estas líneas basta con conectar los puntos marcados.

La inteligencia lúdica del Montalvo diseñador nos cuenta la historia y resalta las ideas relevantes. Los títulos y subtítulos los escribe completos, emula el tipo de letra que utilizará; hace la distribución de los textos con líneas que el grafito desarrolla en el ancho de cada columna; viste la página con una imagen y decide las representaciones que acompañarán el texto. De forma narrativa, desarrolla los pies de foto, da colorido a las páginas y cala el texto en blanco.

El trabajo de Germán Montalvo refleja la disciplina y el rigor del diseño gráfico, responsabilidad que asume y predica no sólo en el ejercicio del oficio, sino también en su cátedra docente. Parte de este compromiso puede apreciarse en las etapas históricas de Montalvo: los laboratorios Grossman, el estudio de Mariana Yampolsky, la Scuola del Libro en Milán, Italia; la Imprenta Madero…

Ahora Unarte tiene el privilegio de tenerlo como docente y como expositor.

Los proyectos de Germán han convivido en espacio y tiempo con grandes personajes, hoy cómplices de nuestra historia: sus maestros Lamberto García, Antonio España y Vicente Rojo; el cineasta Jaime Humberto Hermosillo; la actriz María Rojo; los historiadores Aurelio de los Reyes y Enrique Krauze; los escritores Carlos Monsiváis, Juan Villoro, Octavio Paz, Vicente Leñero, Pedro Ángel Palou, Jaime García Terrés y Rafael Rodríguez Castañeda; los poetas Jaime Reyes y Elsa Cross, entre otros.

Ricardo Huitrón

Exposiciones

Título
Fecha
Gajes del oficio
febrero 2020
Los dibujos del dibujo
enero 2020
Homo Sapiens Unum
noviembre 2019
Espacio Difuso
agosto 2019
Detrás de la Puerta
octubre 2018
No Natura
octubre 2018
Superficies
mayo 2018
Configuración del Encuentro
marzo 2018
Pizza Roles
febrero 2018
Curva del Olvido
octubre 2017
Ryan Nostrum
septiembre 2017
Disfunción Local
mayo 2017
Métodos de Ausencia
marzo 2017
PAV / Distancia Figurada
febrero 2017
Vicente Rojo
mayo 2015
No se olvida
octubre 2014
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